martes, 22 de diciembre de 2015

El nuevo Mapa Político Asturiano..

¿Está Asturias ante una nueva transición política?

PSOE e IU tocan suelo electoral, Podemos y Ciudadanos tratan de encontrar su techo: el nuevo clima electoral en el Principado tras las elecciones del 20D
Ángel Falcón

ÁNGEL FALCÓN

@ANGELFALCON24
MARTES 22 DE DICIEMBRE DE 2015
El 20D deja atrás una fotografía de una Asturias que vota a la izquierda, pero en el que las formaciones emergentes, sin un techo electoral claro, se encaran con los partidos tradicionales. La coalición PP-Foro gana con una espectacular  sangría de votos, el PSOE palpa de nuevo su suelo electoral e IU no consigue luchar ni contra los elementos ni contra Podemos ni contra su historia. La formación morada y Ciudadanos suben y suben aunque aún no están a la altura de sus aspiraciones. El nuevo clima (partidos clásicos frente a emergentes) se asemeja al de una nueva transición política y al tiempo delsorpasso.

PP-Foro

La coalición de derechas ha firmado una victoria clara, pero muy por debajo de los objetivos. PP-Foro ha perdido la friolera de 130.000 votos y veinte puntos (han pasado del 50% al 30% de los votos) en los últimos cuatro años. Mercedes Fernández se puso como horizonte la cota de los cinco diputados y ha logrado tres. La derecha ha ganado en Asturias cinco de las seis últimas citas electorales generales, una cifra que confronta con los comicios autonómicos, donde solo Cascos fue capaz de imponerse. Es decir, que el desdichado Mariano Rajoy tiene más tirón que los candidatos regionales. A favor: las grandes ciudades asturianas siguen siendo su granero --aunque cada vez es más famélico-- y resiste en el área rural. ‘Cherines’ al menos ha conseguido absorber durante semanas la marca Foro, aunque parece que los casquistas (en estado de extrema debilidad) no han aportado mucho al resultado final. “Ahora cada mochuelo a su olivo”, ha dicho raudo Isidro Martínez Oblanca. Ya veremos si el mochuelo se convierte en gaviota.

PSOE

El PSOE puede consolarse con un hecho; ya conoce su suelo electoral: 140.000 votos, una cifra similar a la de las últimas autonómicas. Aunque es sabido que alcanzar el suelo es un eufemismo de batacazo electoral. Los socialistas han conseguido solo dos diputados; lejos quedan los seis que se consiguieron en 1982 y los 340.000 votos de entonces. El PSOE asturiano sigue sin encontrar la tecla que perdió hace unos años. Sufre la indiferencia de los jóvenes y del votante urbanita. Con ese lastre resulta hasta milagroso mantener esas cotas de apoyo: se sustentan en áreas rurales más envejecidas y en un votante obrero, esa O del PSOE que algunos han querido eliminar. Ser tercera fuerza electoral en Gijón, Oviedo, Avilés y Siero, las cuatro principales ciudades asturianas, debería haber desatado las alarmas del partido. No ha sucedido así. Da la sensación de que al PSOE le faltan reflejos para reaccionar ante la feroz competencia de Podemos. Cuando los problemas se calcifican surge la osteoporosis política. 

Podemos

Podemos sigue la dirección contraria. Por el momento no conoce el techo electoral. Consiguieron 51.000 votos en las europeas de 2014, duplicaron el resultado un año después y ahora llegan a las 132.000 papeletas. Le arrancan 40.000 votos a los socialistas, 30.000 a IU y el resto se nutre de exvotantes (transversales) de Foro. Su política de ir bombardeando puentes (con el PSOE, con IU, especialmente Llamazares, con UGT y CCOO) está dando frutos/votos, pero el asalto a los cielos se puede resistir más de lo que León y Ripa creen. Durante la campaña llamó la atención el discurso de Sofía Castañón, mucho más conciliador con la izquierda de lo usual. Han ganado en Mieres y Carreño y han sido segunda fuerza en Gijón, Oviedo, Avilés, Siero, Langreo, Corvera y Castrillón. Han estado a 12.000 votos del sorpasso. Sus lagunas en las alas regionales les impide volar aún más. El reto que tiene Podemos es acallar las voces que les acusan de ser inquisidores sin propuestas propias.

Unidad Popular-IU

Durante la campaña, dio la impresión de que Orviz podía perfectamente integrarse en la lista de Sofía Castañón y viceversa. La similitud de propuestas acaba beneficiando al que ostenta el altavoz más ruidoso. Hay excusas: la Ley D’hondt, el veto mediático… El caso es que IU-Asturias se ha quedado por segunda vez en su historia sin presencia en el Congreso, con sus peores resultados en unas generales.Tras los excelentes resultados de Llamazares en el 24-M, Orviz se sitúa en una posición muy incómoda dentro de la coalición. Otro dato: la suma de Podemos e IU les habría catapultado hacia una posible victoria electoral en Asturias. A la coalición le sucede como al PSOE, que, además de tantear su suelo electoral, no saben cómo reaccionar a los movimientos (a veces incoherentes, casi siempre dinamiteros) de Podemos. Están a la búsqueda del antídoto pero a lo mejor la vacuna son ellos mismos.

Ciudadanos

El partido de Albert Rivera se ha hecho mayor. Sus resultados, casi 84.000 votos, son similares a los que consiguió IU hace cuatro años y los que lograba aquel CDS de Adolfo Suárez en su mejor momento. El tirón de Rivera ha restado votos a la coalición PP-Foro. El diputado Prendes inicia carrera política en Madrid, donde promete un protagonismo mediático. En Asturias, Ciudadanos tiene un problema de liderazgo y de imagen pública, más allá del ‘efecto Rivera’. Y otro ideológico: empezó siendo de centro-izquierda, se giró al centro-derecha y ahora ya está normalizado como partido de derechas. Por el momento, tampoco tiene techo electoral.

No hay comentarios: