Así actuaba la empresa de la 'Operación Púnica' a la que contrató Oviedo
Las argucias presuntamente ilegales de Waiter Music, la compañía que realizó al menos tres contratos con la SOF
Viernes07 de noviembre de 2014
Están en el corazón de la Operación Púnica y realizaron al menos tres contratos con el Ayuntamiento de Oviedo, un hecho que en primera instancia fue negado y más tarde reconocido por la edil Belén Fernández Acevedo, presidenta de la SOF. Waiter Music es la empresa y en su página web se chuleaba de tratar con “compañeros de ayuntamientos” para lograr organizar conciertos. La oposición en Oviedo pide luz y taquígrafos ante unos contratos sobre los que hasta ahora sólo hay sospechas.
¿Cómo actuaba Waiter Music? A la cabeza se situaba el empresario José Luis Huerta, que se encuentra en prisión acusado de organización criminal, cohecho, fraude y tráfico de influencias. Su fianza es la más alta: 300.000 euros. Al frente de la organización están presuntamente Francisco Granados y David Marjaliza. Huerta diseñó supuestamente de la mano de sus amigos una trama con la que hinchaba el coste de los conciertos en un 50%. Las plusvalías, provenientes del erario público, acabarían en sus bolsillos.
El listado de clientes era largo y se centraba en la red de ayuntamientos del PP de Madrid, algunos de ellos relacionados con la trama Gürtel. La trama tenía varios métodos para esquivar la ley. En Algete, por ejemplo, el ayuntamiento troceó las adjudicaciones y las dividió en varios conceptos para no alcanzar las cifras límite que prohíbe la ley. Además, la policía de delitos económicos cree que en Valdemoro, Waiter Music se hizo con la organización de la Cabalgata de Reyes de 2008 después de que Huerta se presentara a ese concurso sin publicidad con tres empresas que eran de su propiedad.
Los ayuntamientos pagaban un sobrecoste en el caché de varios miles de euros
La constante que siempre se repetía era el sobrecoste que el ayuntamiento pagaba al contratar un concierto y que ascendía normalmente a varios miles de euros. En la documentación que la UCO ha hallado en la sede de la empresa ha podido verificar la existencia de contratos bajo sospecha. Otra argucia que utilizaba Waiter Music para eludir la legislación era asumir la representación de los artistas durante un día (el del concierto). De esta manera, el consistorio, que se convertía en representante de grupos musicales, podía adjudicar a dedo la actuación sin necesidad de un concurso: la ley de contratos del sector público lo permite.
Dos ejemplos pueden redondear la presunta actuación delictiva. En primer lugar se trataría de un concierto de Los del Río. El Ayuntamiento de Algete habría pagado 16.000 euros al representante del dúo. Una semana después, el consistorio de Boadilla habría abonado a Waiter Music la friolera de 21.000 euros más IVA para escuchar el célebre Macarena. Los investigadores creen que el sobreprecio se desvió a la trama corrupta. Un segundo ejemplo: las actuaciones de Siempre Así, un grupo de sevillanas que tocó en la boda de Urdangarín con la infanta Cristina. Mientras el Ayuntamiento de Algete pagó 16.000 euros en septiembre, en octubre, otro ayuntamiento madrileño abonó 25.000 euros por el mismo recital. La policía tiene sospechas claras sobre el sobrecoste.
UN CHEQUE AL ADJUDICATARIO
Entre los artistas que formaban parte de las actuaciones de Waiter Music se encuentran Raphael, El Barrio, Bertín Osborne, La Kalabaza de Pippa o Cantajuegos. Los expedientes de contratación indicaban claramente que Waiter Music debería cobrar “antes del inicio de las pruebas de sonido en un cheque a nombre del adjudicatario”.
Un dato final. Tras la victoria del PP en las municipales de 2007, la compañía dirigida por Huerta pasó de no facturar ni un solo euro a a recibir 1,8 millones de fondos públicos en siete años.

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