lunes, 30 de enero de 2012

Lecturas de la Cascancia...

Cascos, incapaz de pactar tras ocho meses, convoca elecciones anticipadas

OCHO MESES DESPUÉS: Dice que la prórroga es «la gota que colma el vaso» y que no vino a ser «cómplice pasivo de una trama para la que Asturias es su cortijo»
El presidente del Principado, Francisco Álvarez-Cascos, en la Junta. P. lorenzana El presidente del Principado, Francisco Álvarez-Cascos, en la Junta. P. Lorenzana
30/01/2012 06:14 / / OVIEDO
El presidente del Principado de Asturias, Francisco Álvarez-Cascos, ha convocado este lunes elecciones anticipadas para el próximo 25 de marzo después de que los grupos de la oposición rechazasen la semana pasada el proyecto de presupuestos para 2012.
El partido que preside, Foro, ganó los comicios autonómicos del pasado 22 de mayo en minoría, con sólo 16 diputados de los 45 que integran la Junta General, y gobierna desde enero con un presupuesto prorrogado --elaborado por el Gobierno de PSOE-IU-- y sin apoyo del PP, cuya dirección no aceptó que el ex ministro encabezase la candidatura autonómica.
En una comparecencia ante los medios de comunicación, Cascos ha anunciado que ya ha remitido al BOPA el decreto de disolución de la Junta General y la convocatoria de nuevas elecciones autonómicas para el 25 de marzo.
Para el presidente asturiano "la gota que colmó el vaso" y que le ha llevado a tomar esta decisión ha sido "el complot parlamentario de PP y PSOE" para rechazar el proyecto de presupuestos para 2012 "esquivando cualquier diálogo que no consistiera en su retirada para "imponer mediante prórroga el insolvente e inservible presupuesto anterior".
Durante su intervención, ante los miembros de su equipo de Gobierno y de los diputados del Grupo Parlamentario de Foro, Cascos ha incidido en que el presupuesto es "el libro de cabecera de un gobierno para la legislatura". Por ello, ha defendido que "sin presupuesto no hay programa de gobierno".
ALIANZA DE PP Y PSOE
De esta forma, el jefe del Ejecutivo asturiano ha remarcado que en Asturias "como en todo sistema parlamentario, es posible gobernar con mayoría parlamentaria relativa en la Junta General del Principado, pero es impracticable enfrentarse a una alianza entre PP y PSOE con mayoría absoluta solo para impedir gobernar, para obstaculizar la puesta en marcha del programa de cambio, para impedir el diálogo parlamentario a través del debate y aprobación de enmiendas, cuya expresión más evidente es la imposición de un presupuesto prorrogado que refleja el programa del gobierno anterior".
En la misma línea, Cascos ha dicho que el citado "acuerdo presupuestario" entre PP y PSOE "confirma el desolador enquistamiento de las fracasadas castas políticas que para cada solución, desde un pacto destructor de cualquier esperanza, tienen un problema, y que a cada propuesta responden con una objeción a la defensiva".
Así, para Álvarez-Cascos no se trata de valorar si el Gobierno puede seguir con sus propios apoyos, sino de tomar la decisión que responda "a los verdaderos intereses y necesidades de los ciudadanos".
LLEGADA DEMOCRÁTICA
"Mis compañeros de gobierno y yo llegamos democráticamente a nuestros cargos con voluntad de servir, no tenemos otra motivación que la de representar en todo momento la voluntad de los asturianos, y no nos guía otro propósito que defender los intereses generales de Asturias. No hemos llegado aquí buscando cargos de los que servirnos, y no vamos a permanecer en los puestos un minuto más del que responda a la convicción de estar realizando una labor útil a nuestros conciudadanos", ha remarcado durante su comparecencia en la sede de la Presidencia.
Al respecto, Francisco Álvarez-Cascos se ha definido como una persona "de hechos y no de castillos en el aire ni de fuegos de artificio". Por eso, ha argumentado que no ha venido para volver, a la fuerza, al mismo sitio "ni para ser cómplice pasivo de una trama para la que Asturias es su cortijo, con innumerables ramificaciones en intereses inconfesables, en chiringuitos sectarios y en algún medio de comunicación".
"Habiendo escuchado los razonamientos de falso consuelo o los desesperados cantos de sirena de que con una prórroga presupuestaria se puede gobernar, y que no es algo inédito en la historia reciente del Principado de Asturias, faltaría a la verdad y a la decencia y a la dignidad si me acogiese a ese pretexto para seguir adelante en ese viaje sin rumbo que sepultaría a Asturias en un pozo aún más dramático que éste en el que se ha instalado nuestro presente y nuestra realidad", ha apuntillado.
ASTURIAS NECESITA UN CAMBIO
Francisco Álvarez-Cascos ha defendido que Asturias necesita más que ninguna otra comunidad "un cambio radical de la política seguida hasta ahora" porque, además de sufrir las tasas de paro más altas de nuestra historia, es la única con la población estancada en la última década; la que tiene la tasa de población activa más baja; y la que presenta mayores deficiencias de comunicaciones.
"A otros corresponderá a partir de hoy explicar sus decisiones en estos siete meses de oposición a cualquier cambio e, ineludiblemente, presentar sus alternativas al recorte de ingresos, en cuyo nombre han impuesto la vuelta atrás hacia el presupuesto del gobierno anterior", ha destacado añadiendo que también a otros "corresponderá informar acerca de las previsiones macroeconómicas que siguen siendo desconocidas para los asturianos y para los españoles, pero en cuyo nombre, al parecer, se exigían condiciones singulares a los Presupuestos Generales del Principado de Asturias".
"A nosotros nos corresponde demostrar que no somos iguales, y que no hemos venido aquí a buscar cargos ni a compadrear con los de siempre para obtener su beneplácito, a cambio de dejar todo como estaba, mientras los asturianos siguen padeciendo los errores de políticas equivocadas, y las injusticias de la marginación y de la discriminación entre territorios", ha argumentado.
Asimismo, ha pedido "la renovación" de la confianza de los asturianos para seguir desarrollando las propuestas de cambio que permitan "alcanzar los objetivos políticos de crecimiento, empleo y bienestar que Asturias necesita". "Nos avala la credibilidad de nuestro proyecto de presupuestos", ha comentado asegurando que "atiende prioritariamente el gasto social en Sanidad, Educación y Bienestar, además de ser el más inversor para 2012 de todas las comunidades que han aprobado o están aprobando su presupuesto".
NO SE AFERRA A UNA POLTRONA
"No soy ni quiero pasar por político aferrado a una poltrona. Tampoco soy quien rehuye los desafíos o quien se amilane cuando hay que tomar una decisión. Me siento más apasionado que nunca en la lucha por Asturias, para que no seamos más que nadie, ni tampoco menos, y soy consciente de que, en el contexto político y social de nuestra querida España, nos queda un amplio margen de maniobra para evitar que nos mientan o que nos marginen. Por todo ello, y desde el entusiasmo y desde la esperanza, sin ninguna concesión al pesimismo, y como ejercicio de coraje y de responsabilidad, he considerado que lo mejor para Asturias es la convocatoria de unas elecciones autonómicas", ha afirmado Cascos.
Por ello, ha recordado que este lunes se inician los trámites legales para esa convocatoria. "Todos pueden considerarla como nueva oportunidad y nuevo reto para lograr perfilar el futuro de todos y lograr lo mejor para nuestra querida Asturias a la que, en estos momentos de dificultades y de sacrificio, estamos obligados a amar más que nunca", ha concluido.
Texto íntegro de la declaración
En uso de la prerrogativa que me concede el artículo 25.3 del Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias y, tras reunir y oír como es preceptivo al Consejo de Gobierno, acabo de firmar y de remitir al Boletín Oficial del Principado de Asturias el Decreto de disolución de la Junta General del Principado y de convocatoria de unas nuevas elecciones autonómicas el próximo día 25 de marzo.
Como todos sentimos y padecemos, Asturias vive el momento más crucial y más difícil de la historia democrática del Estado de las Autonomías, y habría que remontarnos a tiempos lejanos para contemplar unas circunstancias objetivas tan alarmantes y tan amenazadoras como las que ahora vivimos. No nos sorprende el escenario, pero sí llama poderosamente la atención cómo se ha ensanchado escandalosamente, por causas que todos conocen, la distancia que existe entre la voluntad de cambio de la soberanía popular y su consecuente desembocadura en la acción renovadora del Gobierno que presido.
Todos los asturianos somos conscientes de la realidad, todos tenemos a un parado en nuestro entorno familiar o de relación, todos somos testigos y víctimas de la crisis, y todos percibimos la ceguera de quienes no reaccionaron a tiempo y dejaron que las heridas profundizasen y se hiciesen crónicas, al modo de las quemaduras que tienen como aliado el tiempo de la pasividad. La gota que colma el vaso de una situación de difíciles equilibrios, en la que FORO ha ido con la verdad por delante, con cifras y con transparencia, ha sido el complot parlamentario de PP y PSOE hace cinco días para rechazar el proyecto de Presupuestos Generales del Principado de Asturias para 2012, esquivando cualquier diálogo que no consistiera en su retirada para imponer mediante prórroga el insolvente e inservible presupuesto anterior
Los regímenes parlamentarios en las democracias se rigen por unas normas y responden a unos códigos de conducta éticos cuya inobservancia solo conduce al descrédito de todo el sistema político del que forman parte esencial. El presupuesto no es un documento económico o administrativo más que todo gobierno tiene que gestionar. El presupuesto es el programa de Gobierno concretado en cifras que todo parlamento tiene la genuina responsabilidad de aprobar -en ello radica el origen de la institución parlamentaria- y el gobierno la de ejecutar, como expresión del cumplimiento de su propio programa. El presupuesto es el libro de cabecera de un gobierno para la legislatura. Sin presupuesto no hay programa de gobierno; y el programa de gobierno cuantificado es el presupuesto.
El acuerdo aprobado por PP y PSOE en la Junta General del Principado esconde, tras el rechazo del proyecto de Presupuestos Generales del Principado de Asturias para 2012 elaborado por el Gobierno de FORO, la imposición del presupuesto elaborado por el gobierno anterior, con un programa radicalmente distinto, diseñado en un escenario económico muy alejado del actual, y sin el rigor mínimo exigible en las previsiones de los ingresos y en la cobertura de los gastos reales que atienden las necesidades de la Administración autonómica, con un desfase superior a 600 millones de euros, como ya tuvimos ocasión de demostrar el pasado mes de noviembre. Pero el aspecto más esclarecedor de los verdaderos móviles del acuerdo es que PP haya decidido imponer para el año 2012 al Gobierno del Principado el mismo presupuesto que rechazó para el año 2011 con sus propios votos en la Junta General del Principado, hace poco más de un año.
Esta anómala alianza, que protagonizan PP y PSOE, en términos tácticos de oposición concertada desde el mismo día de comienzo de la legislatura en que se produjo la elección de Presidente de la Junta General del Principado, alcanzó con este acuerdo presupuestario una cota insuperable, en términos programáticos y presupuestarios. En Asturias, como en todo sistema parlamentario, es posible gobernar con mayoría parlamentaria relativa en la Junta General del Principado, pero es impracticable enfrentarse a una alianza entre PP y PSOE con mayoría absoluta solo para impedir gobernar, para obstaculizar la puesta en marcha del programa de cambio, para impedir el diálogo parlamentario a través del debate y aprobación de enmiendas, cuya expresión más evidente es la imposición de un presupuesto prorrogado que refleja el programa del gobierno anterior.
Este acuerdo presupuestario entre PP y PSOE confirma el desolador enquistamiento de las fracasadas castas políticas que para cada solución, desde un pacto destructor de cualquier esperanza, tienen un problema, y que a cada propuesta responden con una objeción a la defensiva. Todo esto nos lleva a una situación cuyo único objetivo es dificultar la acción del Gobierno elegido por los asturianos el 22 de mayo del año pasado, desarrollada de un modo que tiene pocos precedentes en las democracias contemporáneas, en la sociedad del siglo XXI. Desde un riguroso análisis de la situación se deduce que, sin la herramienta medular que son unos presupuestos rigurosos, este gobierno se ve limitado por una prórroga que implica la reproducción, al pie de la letra, de la anterior situación asturiana, tan caótica y destructiva, contra la que una buena parte de la sociedad se rebeló en los comicios autonómicos del pasado año.
No se trata, pues, de valorar si el gobierno puede seguir con sus propios apoyos, una vez que está comprobado que PP y PSOE renuncian a gobernar con su mayoría, sino de tomar la decisión que responda a los verdaderos intereses y necesidades de los ciudadanos. Mis compañeros de gobierno y yo llegamos democráticamente a nuestros cargos con voluntad de servir, no tenemos otra motivación que la de representar en todo momento la voluntad de los asturianos, y no nos guía otro propósito que defender los intereses generales de Asturias. No hemos llegado aquí buscando cargos de los que servirnos, y no vamos a permanecer en los puestos un minuto más del que responda a la convicción de estar realizando una labor útil a nuestros conciudadanos.
Muchos asturianos que me conocen saben que soy una persona de hechos y no de castillos en el aire ni de fuegos de artificio. Y les digo que no he venido aquí para volver, a la fuerza, al mismo sitio ni para ser cómplice pasivo de una trama para la que Asturias es su cortijo, con innumerables ramificaciones en intereses inconfesables, en chiringuitos sectarios y en algún medio de comunicación. Y habiendo escuchado los razonamientos de falso consuelo o los desesperados cantos de sirena de que con una prórroga presupuestaria se puede gobernar, y que no es algo inédito en la historia reciente del Principado de Asturias, faltaría a la verdad y a la decencia y a la dignidad si me acogiese a ese pretexto para seguir adelante en ese viaje sin rumbo que sepultaría a Asturias en un pozo aún más dramático que éste en el que se ha instalado nuestro presente y nuestra realidad.
La prórroga del viejo presupuesto que imponen PP y PSOE es, en el mejor de los supuestos, una herramienta resignada y una solución coyuntural de emergencia que, acaso, pudo ser un mal menor en otro tiempo. Pero, en la Asturias actual equivale a un suicidio, a la quiebra del Estado del Bienestar, al empobrecimiento y al "pan para hoy y hambre para mañana", en lugar de coger entre todos el toro por los cuernos. Y ello porque las situaciones excepcionales exigen medidas singulares, y porque no se debe aspirar a que algo cambie si se hace lo mismo cada día, por la misma razón que no se puede cambiar de destino si no se cambia de camino.
Asturias necesita más que ninguna otra Comunidad Autónoma un cambio radical de la política seguida hasta ahora porque, además de sufrir las tasas de paro más altas de nuestra historia, es la única Comunidad Autónoma española con la población estancada en la última década; es la que presenta el segundo peor crecimiento del PIB/hab. en esta última década; es la que tiene actualmente la tasa de población activa más baja de España; y es la que presenta mayores deficiencias de comunicaciones con el resto del territorio peninsular. En estas circunstancias, con sus principales obras de infraestructuras del Estado paralizadas y con la amenaza de "eliminación" de los fondos para financiar infraestructuras en las comarcas mineras que pueden situarla a la cabeza de España entre las Comunidades Autónomas más penalizadas por los recortes del Plan de Estabilidad del gobierno, es inaudito que PSOE y, sobre todo, PP pretendan evitar cualquier cambio e impongan la continuidad del presupuesto, es decir, del programa del gobierno anterior.
Como ya manifesté nada más producirse el acuerdo entre PP y PSOE para imponer la prórroga presupuestaria e impedir toda mejora por la vía de las enmiendas -con la aprobación asegurada por su mayoría absoluta- el Gobierno mantendrá inalterable su compromiso de atender las obligaciones que correspondan a la dirección de la Administración regional, garantizando el control del gasto público en el nuevo escenario de prórroga presupuestaria impuesto por PP y PSOE, y gestionando los ingresos procedentes de las diferentes fuentes que corresponden al Principado de Asturias, incluida la defensa de nuestros derechos ante eventuales decisiones de recortes del Gobierno de España, derivados de las exigencias de la política de estabilidad que vulneren el principio constitucional de solidaridad al que también deberían de atenerse.
A otros corresponderá a partir de hoy explicar sus decisiones en estos siete meses de oposición a cualquier cambio e, ineludiblemente, presentar sus alternativas al recorte de ingresos, en cuyo nombre han impuesto la vuelta atrás hacia el presupuesto del gobierno anterior. A otros corresponderá informar acerca de las previsiones macroeconómicas que siguen siendo desconocidas para los asturianos y para los españoles, pero en cuyo nombre, al parecer, se exigían condiciones singulares a los Presupuestos Generales del Principado de Asturias. A otros corresponderá despejar las amenazas que se ciernen sobre la "eliminación" de los fondos mineros anunciada el pasado 30 de diciembre. A otros corresponderá demostrar que la paralización de nuestras autovías y de la Variante de Pajares está superada, y anunciar el programa que concrete las nuevas fechas para su puesta en servicio.
A nosotros nos corresponde demostrar que no somos iguales, y que no hemos venido aquí a buscar cargos ni a compadrear con los de siempre para obtener su beneplácito, a cambio de dejar todo como estaba, mientras los asturianos siguen padeciendo los errores de políticas equivocadas, y las injusticias de la marginación y de la discriminación entre territorios. A nosotros nos corresponde explicar a todos los asturianos el cumplimiento riguroso de nuestro programa, y pedir la renovación de su confianza para seguir desarrollando nuestras propuestas de cambio que nos permitan alcanzar los objetivos políticos de crecimiento, empleo y bienestar que Asturias necesita. Nos avala la credibilidad de nuestro proyecto de Presupuestos que refleja de modo transparente y detallado las respuestas a las obligaciones de la estabilidad presupuestaria reclamadas por la Unión Europea para salir de la crisis, y que atiende prioritariamente el gasto social en Sanidad, Educación y Bienestar, además de ser el más inversor para 2012 de todas las CCAA que han aprobado o están aprobando su presupuesto.
No soy ni quiero pasar por político aferrado a una poltrona. Tampoco soy quien rehúye los desafíos o quien se amilane cuando hay que tomar una decisión. Me siento más apasionado que nunca en la lucha por Asturias, para que no seamos más que nadie, ni tampoco menos, y soy consciente de que, en el contexto político y social de nuestra querida España, nos queda un amplio margen de maniobra para evitar que nos mientan o que nos marginen. Por todo ello, y desde el entusiasmo y desde la esperanza, sin ninguna concesión al pesimismo, y como ejercicio de coraje y de responsabilidad, he considerado que lo mejor para Asturias es la convocatoria de unas elecciones autonómicas.
Hoy se inician los trámites legales para esa convocatoria que todos pueden considerar como nueva oportunidad y nuevo reto para que, conociéndonos aún mejor y siendo más conscientes del desafío que se nos plantea, logremos perfilar el futuro de todos y lograr lo mejor para nuestra querida Asturias a la que, en estos momentos de dificultades y de sacrificio, estamos obligados a amar más que nunca.

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