domingo, 16 de noviembre de 2014

Manualillos de Inversión ( 1 )

MERCADOS

¿Qué hacer con la renta fija, tras la subida de este año?


Pese a los malos augurios de principios de ejercicio, la deuda ha sido uno de los activos más rentables de 2014. ¿Se mantendrá la racha en 2015?mprimir
Si nada cambia, podemos decir que 2014 ha sido el año de la renta fija. Basta echar un vistazo a la evolución del valor del bono español a 10 años respecto al Ibex para constatar el claro triunfo de la deuda sobre la bolsa. Nadie daba un duro por la renta fija a principios de año. Se hablaba de burbuja. Una amenaza que ha estado en boca de varios expertos durante todo el año y que vuelve a emerger ahora. La renta fija periférica lo ha hecho mejor que la bolsa. La pregunta es hasta cuándo.
Los ahorradores más conservadores están en un brete. Los depósitos son cada vez menos rentables y con una cartera esencialmente invertida en renta fija, escuchan con inquietud los mensajes que hablan de agotamiento. Pero, ¿podrían volver a estar equivocados los agoreros de la deuda? La situación requiere un análisis de los factores que mueven este activo. 
«En octubre, las preocupaciones en el crecimiento global y señales desiguales sobre la salud de la economía estadounidense llevó a una capitulación por parte de los inversores de bonos: la caída de los tipos de interés de las emisiones entre dos y 10 años refleja un aplazamiento de la subida de tipos oficiales de la Reserva Federal. En la zona euro, la actitud de 'esperar y ver' del BCE y el riesgo persistente de deflación ha dañado la confianza de los inversores», señalan los expertos de Natixis AM. Se ha dicho hasta la saciedad que la deuda de mayor calidad, los tradicionales refugios, están más que agotados. Pero los gestores de Natixis AM creen que «el estatus de refugio de los principales bonos soberanos europeos se ha reforzado y la reciente volatilidad de la deuda periférica ofrece en este momento oportunidades de compra».
El BCE, un catalizador
En la reunión del BCE del 6 de noviembre Draghi dejó claro que su intención es incrementar el balance del BCE hasta niveles de 2012 hasta los tres billones de euros desde los 2,05 actuales. El programa se compone de varias herramientas: la ya iniciada compra de cédulas, la próxima compra de titulizaciones y las barras de liquidez condicionada. Pero todo esto podría no bastar para alcanzar el tamaño del balance deseado por Draghi. 
Si, además, las expectativas de inflación empeoran, el BCE podría poner en marcha un completo programa de compra de bonos, en el que ya se incluiría la deuda pública. Barclays espera que esto ocurra a comienzos de 2015. Parece que las emisiones europeas van a contar con el apoyo del BCE el próximo año: el valor de la deuda se incrementará, lo que beneficiará a los fondos de renta fija europea.
Desde Threadneedle, Martin Harvey reafirma esta teoría: «Las actuaciones del BCE deberían ser un apoyo para la deuda periférica, que sigue siendo sensible a las especulaciones con el programa de compra de bonos».
En la misma línea que Natixis AM, Didier Saint Georges, de Carmignac, cree que «la deuda pública de los países más importantes se beneficiará de un movimiento hacia los activos refugio. Así, hemos aumentado la sensibilidad de nuestras carteras, con exposiciones positivas al descenso de los tipos del Tesoro estadounidense a 10 años, manteniendo las previsiones de estrechamiento de los diferenciales de la deuda pública en Europa».
No obstante, es cierto que al hablar de España, algunos gestores vuelven a adoptar una actitud precavida. «Tenemos una buena parte de nuestra cartera en renta fija española de alto rendimiento, pero creo que el momento de entrar fue hace un año y medio. Ahora puede ser demasiado tarde. Por eso no tenemos previsto incrementar posiciones en deuda periférica», señala Konstantin Leidman, gestor del fondo Schroder ISF Euro High Yield. 
Con todo, Ana Gil, de la gestora británica M&G, asegura que su visión respecto a Europa es ahora más optimista. Su gestor Richard Woolnough ha incrementado su exposición al Viejo Continente hasta el 9% actual, desde el 7% de principios de año. Una cantidad importante, si se tiene en cuenta que su fondo, el M&G Optimal Income, atesora un patrimonio de más de 30.000 millones de euros y que actualmente sólo cuenta con un 2% de su cartera en Bolsa. 
Deuda ligada a la inflación
Para un inversor europeo comprar deuda ligada a la inflación podría ser considerado un auténtico suicidio en este momento. Pero quien compró a principios de año estos activos allí donde la economía parece funcionar (EE.UU. y Reino Unido) ha acertado. Dos de las mejores categorías de fondos en 2014 son las de bonos ligados a la inflación.
Algunos expertos creen que este tipo de renta fija está especialmente barata en Europa. Algo que no sorprende, ya que las expectativas de inflación aquí son cada vez más bajas. Por ello, podría ser una opción para los inversores más agresivos, siempre y cuando se asuma que los resultados se verán a largo plazo. Los conservadores y los moderados deberían abstenerse de entrar en estas emisiones. Hay demasiadas dudas respecto a la evolución de los precios en Europa para los próximos meses. De hecho, se espera que las cifras empeoren y convenzan al consejo del BCE a poner en marcha un programa de compra de deuda pública en 2015. ¿Ayudarán las acciones del BCE a incrementar la inflación? En principio, debe mantener el avance de los precios en un 2%. A juzgar por la actuación de los profesionales, los inversores de renta fija no deberían tener mucho que temer en 2015. La deuda española se puede seguir viendo beneficiada por la actuación del BCE. Además, la inversión en deuda pública americana puede verse favorecida por la subida del dólar. La Fed ha acabado con los estímulos y el BCE no ha hecho más que empezar. Por tanto, se puede esperar que el dólar siga revalorizándose frente al euro.

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