domingo, 16 de noviembre de 2014

El Crudo deja de ser una referencia...

ESPIRAL BAJISTA DEL CRUDO

Crisis del petróleo: el precio ya no es un indicador de actividad


Finanzas.com
Durante las últimas semanas, el precio del barril de Brent no para de caer. Tanto es así, que ya se ha situado por debajo de los 80 dólares
La fuerte bajada del precio del petróleo atiende a muy diversas causas e implica una serie de consecuencias que van más allá del aspecto meramente coyuntural de volatilidad que puede tener para los mercados. Este nuevo escenario es difícil de explicar con la simple mirada al pasado, según un informe de Mirabaud "el precio del oro negro ha dejado de ser un simple indicador de actividad". 
En este informe se explica que desde su máximo observado este año a casi 110 dólares el barril, el precio del petróleo ha perdido cerca del 20 %. A semejanza de las terribles caídas bursátiles registradas a principios de octubre, la cotización del crudo se replegó más del 8 % en sólo dos semanas. No se había registrado un precio tan bajo, en torno a apenas 80 dólares, desde el verano de 2012, durante la crisis de la zona euro. Ironía del destino, una de las razones de este descenso vertiginoso se relaciona, una vez más, con lo que actualmente se trama en el Viejo Continente. 
Las previsiones de crecimiento económico intranquilizan a los inversores desde las nuevas revisiones anunciadas por varios institutos de estudios coyunturales. La zona euro está en línea de mira porque difícilmente logra mostrar una mejora coyuntural de la actividad. A lo largo de estos últimos meses, subrepticiamente, el riesgo de recesión fue interfiriendo con el ambiente del mercado, pese a los esfuerzos realizados por el Banco Central Europeo para relanzar la máquina económica. 
Pero la evolución del precio del barril actualmente parece más sutil que un simple barómetro del crecimiento mundial. En el marco de esta problemática, las tensiones geopolíticas podrían haber originado la reciente tendencia de los precios del crudo. Contrariamente a lo observado en el pasado las más de las veces, los actuales conflictos en Oriente Medio favorecerían la bajada de los precios. En efecto, tras apoderarse de pozos petroleros, los rebeldes del Estado Islámico tratan de vender a bajo precio su tesoro de guerra  para financiar sus gastos y los avances de sus fuerzas. 
Más allá de las fronteras siria e iraquí, el precio de oro negro podría ser el reflejo de retos geoestratégicos aún más importantes. En el marco de las tensiones entre Rusia y Occidente, algunos interpretan el descenso del precio del barril como un arma en la batalla comenzada, de orden económico esta vez.Con la caída de los precios del crudo, se ataca a una de las principales fuentes de ingresos de Rusia. A su vez y según diversos rumores que circulan en los medios de comunicación, Estados Unidos sufriría la ofensiva de ciertos países miembros de la OPEP, ¡que se niegan a disminuir la producción a fin de ejercer presión sobre los márgenes de los productores estadounidenses! La revolución energética estadounidense, llevada adelante a partir del gas y el petróleo de esquisto, amenaza las cuotas de mercado de los grandes actores presentes desde largo tiempo en el comercio del oro negro. 
De allí a pretender que las cotizaciones sean manipuladas... Dicha hipótesis puede parecer excesiva. Sin embargo, los productores importantes pueden tener un comportamiento influyente. Éste es el caso si algunos de ellos ven con buenos ojos la continua caída de los precios y actúan, o dejan de actuar, en consecuencia. Dentro de una visión menos maquiavélica, también es el caso de los políticos si éstos militan en favor de un barril más económico para aliviar el presupuesto de los hogares y reactivar así el crecimiento económico. Por último, es bien sabido que el alza del dólar generalmente es desfavorable a los precios de las materias primas. Siendo las más de las veces la estadounidense la moneda de intercambio, a menudo la apreciación del billete verde es concomitante con la depreciación de los productos de primera necesidad.
¿Cabe, por ello, enterrar el precio del barril? 
Muy diferentes factores, entremezclados con connotaciones coyunturales, estructurales o políticas, vuelven difícil la cuestión de su evolución. 
Desde un punto de vista coyuntural, los más optimistas acerca del crecimiento económico tienden a pensar que los precios deberían repuntar, al menos con el tiempo. Pese a las notorias dificultades de la zona euro, que podrían aún persistir por un lapso dado, no por ello se detendrá el pulso de la actividad mundial. En efecto, una exacerbación como la de la Gran Recesión de 2008, en la que los precios del petróleo crudo se derrumbaron hasta cerca de 40 dólares el barril, fue originada por la aparición del riesgo sistémico. Recordando que fue el resultado de una crisis bancaria a escala planetaria, esta hipótesis es improbable hoy, debido al importante sostén por parte de los bancos centrales, en particular, del BCE. 
En el plano estructural, la renovada fuerza de Estados Unidos en materia de producción petrolera viene a perturbar el análisis que precede. En otras palabras, con el considerable acrecentamiento de la oferta de petróleo ya no es posible remitirse simplemente al pasado. Además, el advenimiento de nuevas tecnologías en materia de generación de energía tiende a cambiar el escenario de la demanda global de petróleo. En cuanto a las influencias geopolíticas, generalmente son poco previsibles. 
Según la importancia de uno de los factores mencionados, no está excluido que los precios puedan volver a oscilar. No obstante, un precio del barril inferior a 100 dólares ya está pesando sobre ciertos productores, y por lo tanto sobre la oferta global frente a los costes de extracción según las regiones. A menos que se admita su desaparición en los aparatos de producción energética e industrial, ¿lo más probable no es acaso que los precios del barril repunten dentro de una visión de tasas de crecimiento económico más firmes a mediano plazo? Obviamente, todo depende del escenario de referencia que se adopte. ¿Ven surgir en el futuro la inflación o más bien la deflación? ¿Consideran más probable que se pague el barril 60 dólares o 100 dólares en 2015? El debate está lanzado, pero, según nosotros, la distribución de probabilidades no es simétrica...

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