miércoles, 24 de junio de 2020

Crucemos dedos!

El Gobierno aprueba el nuevo contrato del 8x8 al que Trubia confía su futuro

Uno de los dos demostradores ya operativos, en el campo de pruebas de Santa Bárbara en Sevilla. / E. C.
Uno de los dos demostradores ya operativos, en el campo de pruebas de Santa Bárbara en Sevilla. / E. C.

El Consejo de Ministros autoriza la ejecución de la primera fase del proyecto por 2.083 millones y los empresarios afirman que es «vital» para la región

ALBERTO ARCEOVIEDO.
El próximo mes de agosto, si todo sale a pedir de Santa Bárbara Sistemas, Indra, Sapa y Escribano, que constituirán una sociedad, firmarán el contrato de producción del Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR) 8x8 Dragón. El Consejo de Ministros aprobó ayer la autorización del contrato para la primera fase de producción del programa, que contempla la fabricación de 348 unidades del blindado, por 2.083 millones de euros. En palabras de la ministra portavoz, María Jesús Montero, durante la rueda de prensa posterior al consejo, «la fabricación de estos vehículos de defensa recae en un 70% sobre la industria de producción nacional. De ahí la importancia de impulsar este programa», afirmó.
En sus palabras, «el contrato nos va a permitir sustituir a vehículos que tienen ya un ciclo de vida superado, los blindados medios sobre ruedas (BMR), mejorando la seguridad, la capacidad de defensa autónoma y avanzando en la convergencia de los objetivos que se establecieron por parte de la OTAN». «Elementos todos ellos se especial importancia para nuestro país en lo que significa la preservación de los puestos de trabajo», ya que, aseguró, la iniciativa prevé «la creación de 650 empleos directos asociados a su fabricación y otros 1.000 indirectos» entre Asturias, Guipúzcoa, Madrid y Sevilla.
La fábrica de armas de Trubia apuesta, de hecho, su futuro a este contrato, que generará trescientos empleos hasta 2023.
La historia se repite. El 12 de julio de 2019, el mismo Gobierno que ayer aprobó el contrato realizaba el mismo movimiento. El Consejo de Ministros daba el visto bueno al anterior proceso de contratación para satisfacer una de las demandas más recurridas del Ejército de Tierra desde 2007, con la construcción de los blindados, y que la crisis había obligado a poner en espera hasta nueva orden. No obstante, el pasado mes de diciembre la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) declaró desierto el contrato por incumplimientos de Santa Bárbara en la oferta. Rodo volvió al punto de partida.
Por suerte para la fábrica trubieca, el horizonte de dudas que se sembró a principios de 2020, cuando el Ministerio de Defensa llamó a las puertas de una gestora internacional, la OCCAR, para que esta se hiciese con el encargo y adjudicarlo a un consorcio europeo, está mucho más despejado. Justo anteayer, el consejero de industria, Enrique Fernández; y el director ejecutivo de la filial en España de General Dynamics European Land Systems, Juan Escriña, visitaban las instalaciones de la villa cañonera. Las primeras previsiones de Santa Bárbara para afrontar el 8x8 es realizar contrataciones de personal desde finales de año. Hasta trescientos empleos directos hasta 2023.
Algo que, en términos de crecimiento económico local, beneficiará además a las más de doscientas empresas que conforman el sector auxiliar con el que trabaja Santa Bárbara Sistemas. El presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), Belarmino Feito, manifestó ayer a este diario que el contrato del 8x8 «es algo vital, sobre todo en el momento de incertidumbre económica que nos ha tocado vivir», sentenció.
Así, continuó Feito, «alrededor de Santa Bárbara hay un gran número de empresas, pymes, microempresas y hasta algunas de mayor tamaño de los sectores industrial, del metal y electromecánico que ya están integradas desde hace años en la cadena de valor». Un entramado de firmas locales que «se verían beneficiadas» de un proyecto «con envergadura suficiente para dar carga de trabajo a multitud de empresas asturianas», concluyó.
Por su parte, el presidente de la Federación de Empresarios del Metal y Afines del Principado de Asturias (Femetal), Guillermo Ulacia, celebró la inminente llegada del megacontrato de armamento militar. «Damos la bienvenida a este nuevo proyecto de base tecnológica, que en un horizonte de 15 años es muy agradecido», aseguró. Además, recordó, «en 2015, Femetal colaboró con la fábrica de Trubia para incorporar a empresas del metal en Asturias a la cadena de valor del sector de defensa».

Después, los prototipos

Desde el Ministerio de Defensa, en respuesta a preguntas de Vox en el Congreso de los Diputados, admitieron que en estos momentos se encuentran finalizando el diseño de los nuevos pliegos administrativos y técnicos. Entre otras diferencias con los anteriores, para esta primera fase se reduce el número de variantes del vehículo -eran 13 en origen- para abaratar costes de producción.
También añadieron que en este punto, el contrato paralelo del 8x8 (el de los cinco prototipos del Dragón que la UTE formada por Santa Bárbara, Sapa e Indra ultiman en la fábrica de armas de Sevilla) no se interpondrá en la nueva tramitación pese a haber dos demostradores plenamente operativos. «Estos son objeto de otro expediente, que es el de los programas tecnológicos», aclararon. No obstante, «los resultados que se han obtenido y se van obteniendo de los programas tecnológicos se van incorporando al contrato de producción».

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