Guía práctica para seguirle la pista a este verano en bolsa
María Gómez Silva
Desgranamos los catalizadores y eventos que habrá que vigilar, así como la estrategia y valores adecuados para sacarle el jugo a los meses de estío
A punto de entrar en la segunda quincena de julio, muchos inversores se disponen a preparar sus carteras para afrontar las vacaciones. En ese sentido, hemos preparado una lista de claves que les ayudarán a conocer los eventos y catalizadores que marcarán la tendencia bursátil de las próximas semanas, a anticipar las posibles sorpresas que pudieran surgir, y a conocer los activos que podrían comportarse mejor.
El punto de partida
Marian Fernández, estrategia de Inversis, explica que el verano de 2014 comienza en un momento en el que hay rentabilidades acumuladas positivas en gran parte de la renta variable y la renta fija salvo en Japón, tras un primer semestre que ha sido positivo y que ha finalizado con volatilidades muy bajas. Ese contexto coloca a los inversores en un escenario tranquilo, pero donde hay inquietud porque "hay rentabilidad que proteger".
El principal riesgo: los altos niveles que ha alcanzado la bolsa
Precisamente, Jesús de Blas, de Crédit Agricole-Mercagentes, explica que esos altos niveles que han alcanzado las bolsas constituyen ahora mismo "el mayor riesgo (bajista) para el mercado". Estamos ante "la eterna duda de si estamos en precios o nos hemos pasado", una incertidumbre que podría provocar turbulencias si la temporada de resultados decepciona.
La temporada de resultados, clave para mantener las subidas
José Luis Martínez, estratega de Citi, recuerda que, "hasta el momento, los resultados peores de lo esperado no han impedido que las bolsas hayan subido, llevando a precios relativos al alza incluso frente a promedios históricos".
No obstante, Jesús de Blas añade que,"una vez que llegas a cotas de índices como las que estamos, se es más susceptible de que cualquier noticia empresarial tenga un impacto más grande. Por eso, es importante ver cómo vienen los resultados del segundo semestre del año". En todo caso, cree que los resultados no producirán tendencias globales de mercado si no que podrían afectar a valores específicos. En concreto, De Blas cree que las decepciones pueden venir en medios de comunicación, constructoras, "que han basado toda la subida en reestructuraciones de deuda"; y bancos, donde habrá que vigilar "los márgenes y la procedencia del beneficio, para ver si viene de la actividad propiamente bancaria".
Por zonas geográficas, Marian Fernández advierte de que "hay más visibilidad en Estados Unidos que en Europa, donde la recuperación de las cuentas va retrasada frente a lo que se esperaba", por lo que los resultados servirán para "ver si no hemos comprado expectativas en Europa que tarden mucho más en llegar".
Liquidez contra los riesgos
Ante la posibilidad de que alguna de las acciones en cartera se vea afectada por una decepción en sus cuentas trimestrales, De Blas recomienza deshacer algunas posiciones de cara al verano. "Yo ahora mismo veo más riesgo de sorpresas negativas que de sorpresas positivas (en los resultados). En ese sentido, estamos recomendando hacer algo de liquidez para afrontar el verano", explica.
También Martínez opina que "limitar el riesgo siempre es una buena estrategia". "Ahora, además, dado lo ajustado de la potencial rentabilidad y los riesgos no valorados que hay, mucho más. Si no puedes gestionar la cartera, mejor limitar el riesgo.", dice
Sin embargo, hay quien opina que sería conveniente mantener algo de bolsa, como Joaquín Robles, analista de XTB; e incluso aprovechar eventuales caídas para entrar en algún valor.
La cartera para los atrevidos, este verano
En ese sentido, Robles es partidario de una cartera diversificada por sectores, con preeminencia de bolsa española, donde "todavía queda mucho recorrido de aquí a final de año", a su juicio. Por valores, a Robles le gusta Enagas y Gas Natural "por el comportamiento estable que están teniendo y por distanciarse del ciclo económico"; Arcelormital, donde espera "con ansia la presentación de resultados del segundo trimestre", Bankia, "a la espera de que el Estado siga deshaciendo posiciones durante este año"; Repsol "después del euro por acción que repartió como dividendo con motivo de la compensación del Gobierno Argentino" y Telefónica, "donde cada vez más fondos están entrando, interesándose por su evolución".
Por su parte, la cartera ideal de Inversis para este verano sería una cartera en la que "el peso de renta fija se ha venido reduciendo aunque queda algún resquicio de rentabilidad en renta fija emergente en moneda local, donde la renta variable ha ido ocupando más espacio y donde, desde el punto de vista de las divisas, el dólar es el rey", resume Marian Fernández.
El motivo de este reparto de activos es que Inversis sigue "pensando que la renta variable es el activo en el que hay que estar", con especial presencia en Europa y Japón, donde "todavía quedan revalorizaciones de en torno al 10% para el total del año".
En cuanto a la renta fija, aunque "ya ha corrido en todos los tipos" y no hay más recorrido, desde Inversis opinan que "las oportunidades se concentran en renta fija emergente en moneda local y puntualmente en periféricos".
Por último, en Inversis son muy positivos para el euro-dólar: "Debería correr más y debería hacerlo sobre la base de que Estados Unidos es una economía que lo está haciendo muy bien, mejor de Europa, con un banco central que empieza a plegar velas en contraste con el BCE", por lo que recomiendan posiciones largas en dólar o descubiertas en dólar.
El último gran factor: Los bancos centrales
Por último, y como viene ocurriendo desde hace tiempo, la acción de los bancos centrales va a seguir siendo el principal ascendente sobre los mercados durante este verano. En ese sentido, Fernández explica que tanto el BCE como la FED han dejado "un escenario despejado para el verano". En Europa, no cree que se vayan a producir "ruidos" que perturben al parqué, pues no se esperan cambios en la reunión del BCE próximo 7 de agosto, que será de transición. "Hasta que en septiembre no veamos las LTROs (las subastas de liquidez), no esperamos grandes cambios", explica
Respecto a la FED estadounidense, Marian Fernández también descarta sorpresas, aunque habrá que permanecer atentos al próximo encuentro y también a la reunión de Jackson Hole, a finales de agosto. Cosa distinta será a medida que se acerque el otoño, cuando está previsto que termine la paulatina retirada del programa de estímulos monetarios (la QE, según sus siglas en inglés). Entonces, "habrá que ver cómo se lo toma el mercado. Podría comenzar un globo a finales del verano, casi septiembre", advierte.
En relación con esto, "una de la cuestiones que habrá que seguir más de cerca es la evolución del bono americano, que se ha mantenido en un interés muy bajo y cuya tendencia lógica será subir", cuenta Fernández, quien añade que "es importante que el ritmo en que lo haga sea suave, para evitar un episodio como el vivido entre mayo y julio de 2013, cuando un evento similar provocó mucha volatilidad".
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