domingo, 13 de julio de 2014

Manualillos de Inversión ( 1 )

Estrategias para mejorar su "carry trade"


Cloe Koos
Con los tipos en mínmos, las estrategias de diferencial de interés, conocidas como carry trade, gozan de popularidad. Pero muchos inversores desconocen su gran inconveniente, el riesgo. Te damos todas las clavesprimir
En las principales economías desarrolladas hay abundante liquidez, pero los tipos de interés están entre 0% y 0,5%, así que la búsqueda de rentabilidad adicional es una preocupación para los inversores. 
En este sentido, en el estado actual de cosas, las estrategias de diferencial de interés, conocidas como carry trade, gozan de popularidad. Consisten enfinanciarse en divisas de países con tipos de interés bajos para invertir en depósitos a plazo de países con tipos de interés más elevados, de manera que, a vencimiento, se obtenga la rentabilidad del diferencial de tipos de interés y, en su caso, si fuera favorable, de la fluctuación de tipos de cambio de las monedas correspondientes. Su éxito parece ir en contra de la teoría económica, pues, para evitar el arbitraje, la rentabilidad de ambos depósitos debiera ser equivalente, para lo que la divisa del país con tipos de interés elevados debería depreciarse. En realidad tiende a apreciarse. Ello ha incitado al sector bancario a crear fondos que siguen esta práctica. 
Sin embargo a menudo se desconoce su inconveniente: estas estrategias, como el mercado de divisas, son relativamente arriesgadas. De hecho la prima de riesgo de estas estrategias se debe a la considerable volatilidad de los tipos de cambio. Por ejemplo, durante el boom de materias primas, de 2004 a 2008, un carry trade típico consistía en invertir con el dólar australiano, financiándose en yenes. Aunque llegó a generar una rentabilidad acumulada de aproximadamente 65% hasta julio 2008, ésta quedó totalmente anulada los tres meses siguientes. Es lo que se conoce entre traders de divisas como «subir por las escaleras y bajar en ascensor».
En concreto, para protegerse de crisis importantes, como la de 2008, conviene condicionar estas estrategias al nivel del índice VIX Implied Volatility Index, calculado sobre la base de las volatilidades implícitas de opciones sobre el índice S&P 500, una medida de riesgo estimado, a menudo denominada "el índice del miedo". Así, este índice, en 2007, mucho antes de que se depreciaran los tipos de cambio preferidos para las estrategias carry trade, ya había emprendido una tendencia alcista y sobrepasado su umbral crítico, estimado en 21. Luego, a principios de 2009, al retornar progresivamente la confianza, cayó y las estrategias carry trade volvieron a generar rentabilidades positivas. Desafortunadamente la práctica muestra que el nivel apropiado del VIX no es una condición suficiente para llevar a cabo estas estrategias. De hecho, desde 2013, el ciclo mundial se está acelerando y la volatilidad es baja, inferior a 21, pero algunas estrategias carry trade tienen dificultades para generar rentabilidades positivas.
Ello se debe a que, además de la volatilidad, es absolutamente necesario analizar la dinámica de tipos de interés. Hay que tener en cuenta que los países con los tipos de interés elevados son de naturaleza más pro-cíclica y vinculada a la coyuntura mundial o a las previsiones macroeconómicas -incluso a comentarios de un banco central-. De hecho el diferencial de tipos de interés tiende a reflejar el ciclo económico y la correspondiente política monetaria de los bancos centrales: en caso de fuerte crecimiento los tipos de interés pueden subir para contener presiones inflacionistas, pero tienden a bajar cuando las economías se desaceleran. 
La clave: Evitar, por ahora, divisas emergentes
Por ejemplo, el inversor que se financió en yenes en septiembre 2013 hubiera podido generar a finales de enero 2014 cinco veces más rentabilidad mediante depósitos en dólares neozelandeses que en australianos. En ese periodo, frente al yen, el dólar neozelandés se apreció mientras que el australiano registró una rentabilidad casi nula. La explicación es que, aunque de partida en Australia los tipos de interés eran equivalentes a los de Nueva Zelanda, el crecimiento australiano era débil, así que su banco central rebajó los tipos de interés. Por el contrario en Nueva Zelanda, los tipos de interés de referencia eran estables, pero los mercados anticiparon el alza de los mismos.
Actualmente la aceleración del ciclo coyuntural, descenso de la volatilidad y aumento de tipos de interés en ciertos países son factores propicios a estrategias carry trade. Pero la economía sigue frágil y el inversor que desee minimizar el riesgo debe evitar por ahora divisas emergentes. Es preferible optar por divisas de países desarrollados pro-cíclicos, como productores de materias primas y, de momento, es más conveniente la financiación en francos suizos. En cualquier caso, cuanto más tiempo se mantiene esta estrategia más aumenta el componente del diferencial de tipos de interés, lo que puede compensar la volatilidad de los tipos de cambio.
Chloé Koos Dunand, estratega de divisas de Pictet WM.

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