lunes, 22 de diciembre de 2008

Las pensiones tocadas.

La crísis toca duramente a las Bolsas y en cadena, al porcentaje variable, de los Fondos de Pensiones.

Los fondos de pensiones de la OCDE pierden 2,5 billones
Publicado el 21-12-2008 , por Elisa del Pozo. Madrid
Sólo las pensiones de empresa tienen un déficit de 1,4 billones y algunos países que integran la organización estudian flexibilizar la normativa para dar tiempo a las compañías a cubrir el desajuste.

Los fondos de pensiones de los países de la OCDE acumulan entre enero y octubre una pérdida del 20% de su patrimonio, que a finales de 2007 era de 12.831 billones de euros (17.859 billones de dólares), lo que supone unos números rojos de 2,5 billones de euros, que se elevan a 3,59 billones de euros (5 billones de dólares) si se incluyen los Individual Retirement Accounts (IRAs), productos similares a los planes de pensiones.

Uno de los factores determinantes en estas cuantiosas minusvalías es el elevado peso de la renta variable en las carteras de inversión de los planes de pensiones. En EEUU y Reino Unido las acciones suponen en torno a al 55% de los activos totales de estos productos. La preocupación generada en algunos países por las pérdidas de los planes de pensiones ha propiciado la venta de acciones, lo que presiona a la baja aún más las cotizaciones.

Largo plazo
En España, los fondos se anotan unos números rojos del 7% entre septiembre pasado y el mismo mes de 2007. La OCDE llama la atención sobre el hecho de que los planes de pensiones tienen un horizonte a largo plazo y esto no se debe perder de vista. Bajo este prisma, añade que durante los últimos quince años, la rentabilidad anual de los planes en EEUU es del 6,1%.

Pese a la visión a largo plazo, las pérdidas encajadas por los planes en los últimos meses ha llevado varios partidos políticos de algunos países de la Europa del Este a plantearse la posibilidad de seguir los pasos dados por Argentina y nacionalizar de nuevo los planes de pensiones privados.

En los últimos diez años, Polonia, República Checa, Países Bálticos o Rumania traspasaron ahorro desde la cobertura estatal de las pensiones a los fondos gestionados por entidades privadas y ahora, a la vista de los malos resultados, se podría desandar el camino y volver a las arcas públicas. La OCDE no comparte esta iniciativa que afirma que estas medidas contribuyen a generar pánico y no reconocen los logros de los sistemas privados.

En otros casos, algunos gobiernos pueden también “recurrir a la debilidad temporal de estos productos para justificar el retraso de las reformas necesarias del sistema público”, afirma la organización.

La OCDE cree que estas iniciativas son oportunistas y no tienen en cuenta la visión a largo plazo que debe imperar. Añade que basar la futura jubilación en un solo sistema puede ser una imprudencia y afirma que no hay que olvidar que la cobertura estatal no está exenta de riesgos, como el envejecimiento de la población y la caída de las cotizaciones sociales. La crisis, además, provoca un incremento de la deuda de los estados, lo que repercutirá negativamente en la financiación de las pensiones públicas.

La OCDE cree que para afrontar la crisis sería conveniente que los gobiernos se impliquen en la cobertura de las pensiones privadas con, entre otras cosas, la emisión de títulos a muy largo plazo. También debería crearse un índice oficial de esperanza de vida para referenciar las inversiones de los planes.

Pero la crisis mundial no se ha cebado sólo en los planes de pensiones públicos. La crisis ha provocado un agujero de 1,4 billones euros (2 billones de dólares) en los fondos de pensiones que las empresas de los países de la OCDE tienen para cubrir las jubilaciones privadas de sus empleados, según datos de esta organización. La cifra supone un 10% de su patrimonio.

Este desfase se produce en los planes de prestación definida, los que se comprometen a pagar como pensión a sus partícipes-empleados una determinada cantidad, conocida previamente.

Desfase
Más de la mitad del importe de este déficit corresponde a empresas de EEUU. El problema tiene calado suficiente en este país como para que su aún presidente George Bush haya lamentado las pérdidas encajadas a través de estos productos.
La cobertura de este déficit corre a cargo de las empresas que, en determinados casos, aún tienen desembolsos pendientes para eliminar el desfase provocado por la crisis bursátil de los años 2000-2002.

Los reguladores de algunos estados de la OCDE, integrada por treinta países, han flexibilizado ya la normativa que rige la cobertura de estos desajustes y otros están estudiando medidas en este sentido. Canadá, Holanda e Irlanda son algunos ejemplos. El objetivo es dar más plazo a las empresas para cubrir el desfase creado por la crisis y no añadir así más presión a las sociedades en un entorno de gran dificultad económica y financiera mundial.
En España apenas existen planes de pensiones de prestación definida ya que en el proceso de exteriorización, realizado a partir de 2000, se transformaron en fondos de aportación definida en los que el compromiso de la empresa se ciñe a la cantidad ingresada y es el partícipe el que asume el riesgo de la inversión. Destaca el plan de los antiguos trabajadores de Endesa.

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