Agassi se confiesa......tarde.
La última de Agassi: mentiroso compulsivo
Eurosport - mar 10 nov 09:48:00 2009
La tan esperada biografía del ex tenista norteamericano ya está en nuestras librerías. La historia personal de André Agassi toma otro giro cuando admite que la máxima de su vida fue la mentira.
..Además de las drogas y la célebre peluca, el último avance sobre su vida deja clara su insatisfacción con todo lo que le rodeaba hizo que se escudase en la mentira, que utilizaba de forma sistemática en todo tipo de relación, tanto profesional como personal. Agassi se presenta como una persona que tenía miedo, que se imaginaba siempre cosas negativas y que vivía en una continua confusión de ideas y acciones.
Sólo cuando se retiró del tenis y formó una familia con su esposa, la también ex tenista alemana Steffi Graf, comenzó a tener control de sí mismo y la fuerza interior suficiente para enfrentarse y expresar todos los secretos que durante tanto tiempo le habían "atormentado". Sobre la relación con la deportista alemana Agassi cuenta cómo le sedujo y cómo todas las mujeres del mundo, incluida su ex, envidiaban las piernas de Graff.
Tampoco se ha querido callar el uso de la peluca, que a punto estuvo de costarle el mayor ridículo de su vida en Roland Garros: "Rezaba antes no por ganar el partido, si no para que no se me cayera", y, lo más desconcertante, que detestaba al deporte del tenis.
Más palos a sus colegas
De Sampras, Agassi cuenta en su libro que "suena más robótico" que un loro y dice que "envidia" la personalidad "sosa" de su compatriota: "Desearía poder emular su espectacular falta de inspiración y su peculiar falta de necesitar estar inspirado".
Sobre Michael Chang, Agassi se burla del espíritu religioso que envolvía toda la actividad deportiva y que metiera siempre en todas sus declaraciones el nombre de Dios. "Le da las gracias a Dios, le atribuye a Dios una victoria, lo cual me ofende. Que Dios tome partido en un duelo de tenis, que Dios estuvo en mi contra, que Dios estaba del lado de Chang, suena ridículo e insultante".
Tampoco deja bien parados a otros rivales, especialmente a Becker, de quien dice que también le guardaba mucha antipatía porque le lanzó besos a Shields durante un partido.Y tampoco le gustaban Jim Courier, Thomas Muster, Yevgeni Kafelnikov ni Jeff Tarango.
No hay comentarios:
Publicar un comentario