Gallardón parece allanar el pasíto a Rodrigo.
Gallardón retirará mañana el recurso de Caja Madrid y pide a CCOO que haga lo propio
@Jesús Cacho - 11/11/2009 13:29h
“Si me lo piden lo retiro; pero hasta ahora no me lo han pedido”. Quién así hablaba la semana pasada era Alberto Ruiz-Gallardón, refiriéndose al recurso planteado por el Ayuntamiento madrileño contra el reparto de consejeros a la Asamblea de Caja Madrid. Ya se lo han pedido. El Consejo de Gobierno municipal retirará en su reunión de mañana ese recurso y además alentará a CCOO, sector Javier López, a que haga lo propio. El PSOE a nivel nacional se encargará de que el Ayuntamiento de Barcelona, que se adhirió al recurso, complete la fiesta.
Paso imprescindible para que Rodrigo Rato Figaredo pueda ser entronizado como nuevo presidente de Caja Madrid en sustitución de Miguel Blesa, acontecimiento planetario que, en todo caso, no ocurrirá hasta bien entrado el mes de febrero próximo. De momento, urge la retirada de ese recurso -un movimiento puramente táctico de Gallardón, destinado a boicotear la elección del candidato de Esperanza Aguirre, Nacho González, a la presidencia de la Caja- para que se pueda reanudar el proceso electoral ahora interrumpido.
De negociar esa retirada con el alcalde, en nombre del líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, se ha encargado la diputada Ana Mato, en quien algunos medios han querido ver una especie de mediadora plenipotenciaria capaz de asegurar un aterrizaje suave de Rato en Caja Madrid. La realidad parece indicar que la labor de Mato ha sido y es mucho más modesta: hablar con Ruiz-Gallardón para desbloquear ese recurso, y pedir al propio Alberto que utilice sus buenos oficios ante el Ayuntamiento de Barcelona y ante CCOO para que hagan lo propio.
La tarea con el sector de Comisiones que lidera Javier López -el otro es el de CCOO de Banca, alineado con las tesis de la Comunidad Autónoma madrileña- parece sencilla, teniendo en cuenta que el sindicalista bebe los vientos por el regidor madrileño, al punto de que su influencia sobre él parece incuestionable. Influencia también sobre el Ayuntamiento de Barcelona y su alcalde, aunque en este caso la tarea principal de convencer a Jordi Hereu debería corresponder al PSOE a nivel nacional.
Rato tampoco es el candidato de Gallardón
La retirada del recurso presentado por el Ayuntamiento de Madrid era y es asunto prioritario para un Mariano Rajoy que parece haber logrado un cierto apaciguamiento, al menos temporal, de las revueltas aguas del partido. La paralización del proceso electoral pondría en peligro los pactos alcanzados y retrasaría el desembarco de Rato en la Caja. Los rumores en este sentido no se han hecho esperar, y todos nacen de un dato cierto: el ex vicepresidente y ex ministro de Economía no es el candidato “soñado” por Ruiz-Gallardón a la presidencia de Caja Madrid y nunca lo ha sido.
El regidor madrileño, cuyas ambiciones políticas son a estas alturas lugar común, sabe bien que en caso de caída en desgracia de Esperanza Aguirre, el PP madrileño volvería a ser ratista, como ya lo era antes de su marcha a Washington, es decir, volvería a estar controlado por los hombres de Rato, cosa que no le hace ninguna gracia, pues Madrid volvería a convertirse, con Esperanza o sin ella, en el muro contra el que se seguirían estrellando sus ambiciones de llegar a la Moncloa.
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