El Balance del Santander tiene mil recovecos con goma dos pegada al papelín.
El doloroso grano en el balance de Santander
Banco Santander presentó ayer los mejores resultados, por volumen, de la banca española y, a falta de conocer los de HSBC, de Europa. Sólo con eso, más con la confirmación del mantenimiento del dividendo, ya se puede aplaudir a Emilio Botín y a su equipo gestor. Si a estas cifras le añadimos que la morosidad apenas es del 2%, por debajo de la media, y que el banco dispone todavía de 6.000 millones de provisiones genéricas para aguantar la crisis, la cuenta de resultados de Santander se merecen infinidad de elogios.
Pero el mercado no lo entendió así. De hecho, la bolsa le propinó un castigo del 1,14% a la cotización del banco con sede en Cantabria, hasta dejarlo en 6,08% euros -ayer llegó a caer hasta los 5,77-, por debajo de los precios a los que se pagaba cuando finalizó la macroampliación de capital de 7.190 millones de euros. Pese a que Emilio Botín volvió a sacar pecho sobre las fortalezas del banco -”somo las entidad que más dividendo paga a sus accionistas”-, los inversores le zurraron de lo lindo, hasta dejar al valor alrededor de un 10% por debajo del cierre de 2008.
El castigo puede parecer excesivo, pero la bolsa es soberana. Si arremete contra ti es que porque tiene sus motivos. Algunos por los que se pusieron cortos contra Santander son que los agujeros en los que han incurrido el banco en los últimos tiempos restan mucha credibilidad a sus gestores, que se han visto obligados a destinar 10.160 millones a provisiones por el aumento de las pérdidas por deterioro de activos -Royal Bank of Scotland, Fortis, Sovereign, etcétera-, amén de los conocidos casos de Lehman y Madoff.
Además, los inversores observan que el primer grupo financiero español tiene un grano donde la espalda pierde su noble nombre que amenaza con molestar y mucho a la cuenta de resultados. Es la mala evolución de Santander Consumer Finance, una división del banco, cuya morosidad ascenderá en el mejor de los casos al 6% en 2009. Para que se hagan una idea de lo que es este negocio, aporta al beneficio del grupo lo mismo que Banesto y que todo Portugal, un 8%.
Su resultado cayó un 3% el pasado año, siendo el único área que bajó su beneficio. Pero lo peor es que su rentabilidad sobre recursos propios disminuyó un 50%, desde el 34 hasta el 17%. Su morosidad se elevó desde el 2,84%, hasta el 4,18%. Por último, las pérdidas por deterioro de activos creció un 65%, hasta los 1.391 millones, más que todo lo sumaron la red comercial de Santander, la de Banesto y la de Portugal juntas.
Y dentro de esta división, los resultados de España fueron desastrosos. Bajaron un 54%, hasta los 95 millones, con un crecimiento 0% del saldo vivo de créditos. Unos datos que seguro empeorarán a velocidad de vértigo porque la situación económica y laboral en España empeorara día tras día, lo que se traducirá en una montaña ingente de morosidad. Porque la gente, antes de que le quiten la vivienda, prefiere dejar de pagar el coche, los muebles o la reforma de la casa.
Un orzuelo que va a necesitar cirugía porque va a distorsionar el bonito cuadro que nos dibuja Botín, que ha pasado de decir que en España no había crisis a que no saldremos de ellas a final de este año. Como para fiarse.
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