lunes, 15 de octubre de 2012

Manualillos para una crísis ( 1 )


ACOBO DÍAZ, SUBDIRECTOR GENERAL DE BANKINTER:


"Debería liquidarse alguna entidad"


A.Botija
El modelo de inyecciones públicas al sector financiero -donde estima que quedarán en torno a una decena de entidades- «no resulta sostenible ni rentable»
En la buena dirección». Así es como cree Jacobo Díaz, subdirector general de Bankinter, que marcha el sector financiero español. Eso sí, apuesta por que algunas entidades «deberían» quedarse en el camino.
-PREGUNTA: La banca acaba de pasar sus 'penúltimos' test de estrés y la gente se pregunta en la calle cuándo concluirá su famoso saneamiento.
-RESPUESTA: Es comprensible que tengan esa sensación, aunque estamos en plazo. Vamos en la buena dirección y antes de finales de año sabremos qué entidades son viables y cuáles no, amén de qué fusiones o adquisiciones se pueden producir.
-P.: ¿Y el llamado banco 'malo'?
-R.: Tendría que estar operativo también para diciembre, de manera que hacia el segundo trimestre de 2013 deberíamos poder afirmar que el sector ya se ha reestructurado.
-P.: ¿Cuando lo percibirá la economía real (empresas y hogares) en forma de recuperación del crédito?
-R.: En teoría, también por esas fechas, porque para entonces una entidad española solvente debería tener acceso con mayor facilidad a los mercados financieros. Dicho ello, no olvidemos los posibles efectos negativos de una prima de riesgo que no esté controlada.
-P.: ¿Hasta qué punto el sector público es también culpable, al monopolizar créditos que de otra forma irían al ámbito privado?
-R.: La banca destina fondos donde existe una demanda solvente, y si no la hay en el sector privado descarta los créditos. En cualquier caso, no creo que la situación actual que describe usted vaya a durar mucho más tiempo.
-P.: ¿No se ha aprovechado un poco la banca de la situación actual para hacer negocio? Me refiero a que ha captado dinero del BCE a tipos bajos (1%) y luego ha comprado deuda soberana a cambio de un interés mucho más alto.
-R.: Si el sector ha acudido al BCE es porque se le habían cerrado los mercados normales de crédito, y la única alternativa era que la economía colapsara. En cualquier caso, el primero que ha marcado ese camino ha sido el propio Banco Central, como una forma indirecta de financiar a los Estados europeos en un momento complicado.
-P.: Volvamos a la reestructuración del sector, ¿parece que algunas entidades quebrarán sin inyecciones muy fuertes de dinero público?
-R.: A mi juicio, sí que debería liquidarse alguna entidad porque los números no salen. Hay algunas que ni siquiera inyectando todo el dinero que se dice tienen perspectivas claras de ser solventes a medio plazo. Aquí debería ocurrir como en otros sectores y no pasaría nada.
-P.: Entonces, lo lógico es que también desaparezcan los incentivos públicos a determinadas operaciones/subastas.
-R.: Esos incentivos los hemos visto hasta ahora porque, sin ellos y dado el alto volumen de activos 'tóxicos' que tenían algunas entidades, dichas operaciones no se hubieran materializado.
-P.: Ya, pero el banco 'malo' va a quedarse con esos activos.
-R.: Esa es la teoría y por eso deberían desaparecer desde ahora los incentivos. El modelo de inyecciones públicas no resulta sostenible ni rentable.
-P.: ¿Frenará esto el esperado 'baile' de fusiones?
-R.: Si el llamado banco 'malo' funciona bien, no tendría por qué. De hecho, de aquí a finales de año veremos nuevos movimientos.
Mapa del sector
-P.: ¿Cuántas entidades quedarán al final?
-R.: Es difícil de saber. Lo único seguro es que serán menos que las actuales y, en cualquier caso, tampoco sería deseable que fueran demasiado pocas para que la competencia no se resintiera. Dado que tenemos 14 en la actualidad, yo diría que nos quedaremos alrededor de una decena.
-P.: A menos entidades, sector más pequeño
-R.: Sin duda. El cierre de oficinas bancarias y los ajustes de personal seguirán en los próximos trimestres, y seguramente a ritmo de dos dígitos.
-P.: ¿Y veremos la entrada de más entidades extranjeras?
-R.: Tradicionalmente han tenido siempre dificultades en nuestro mercado. Por eso, si hablamos de pequeñas participaciones, sí lo veo factible, aunque no creo que se produzca un gran desembarco.
-P.: ¿Han agravado las preferentes la mala imagen del sector?
-R.: Sí, porque se han producido pérdidas para los clientes. Esto marcará un antes y un después, de modo que las entidades seremos más rigurosas y los clientes se informarán mejor. Se va a volver a un modelo básico y más sencillo.
«Queremos seguir siendo independientes»
-P.: El reciente test de Oliver Wyman les otorga un exceso de capital de 399 millones de euros en el escenario adverso. ¿Tienen bien cubiertas las espaldas?
-R: A día de hoy tenemos un colchón de unos 1.300 millones de euros gracias a las plusvalías que nos ofrecen los negocios donde participamos.
-P.: ¿Les da margen para entrar en la 'guerra' del pasivo?
-R.: Esa 'guerra' se ha convertido ya en un arte, más que una ciencia. Hay que modular muy bien los momentos en qué impulsas una determinada campaña, pues ya se sabe aquello de 'pan para hoy y hambre para mañana'.
-P.: ¿Estudian participar en alguna operación del sector, vía adquisición o fusión, en los próximos meses?
-R.: Nuestra intención es mantener el estatus de banco mediano independiente, con una línea prudente en la asunción de riesgos. Ese tamaño nos concede algunas ventajas competitivas para seguir siendo rentables y solventes.
-P.: ¿Entonces se van a mantener al margen del 'baile' que pueda haber en el sector?
-R.: Siempre estamos atentos a cualquier oportunidad. Lo que ocurre es que la misma tendría que ser muy complementaria de nuestro perfil y eso no resulta fácil.

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