viernes, 30 de julio de 2010

El Futbolín sigue dando la nota.

VARIOS EQUIPOS RECHAZARON LA OFERTA PORQUE YA HABÍAN SIDO PRIMADOS POR OTROS CLUBES

El Hércules intentó amañar cinco partidos para asegurarse el ascenso a Primera

@José L. Lobo.- 30/07/2010 (06:00h)

El Hércules C. F. vuelve a ser un equipo de Primera División, 14 años después de su descenso de categoría. Pero para lograr ese objetivo, el club alicantino trató de amañar al menos cinco partidos de Liga en la temporada recién concluida. Su máximo accionista, el promotor Enrique Ortiz -implicado en la red Gürtel e imputado en el caso Brugal, una trama de corrupción vinculada al PP de Alicante y a su líder, José Joaquín Ripoll-, negoció con el Córdoba, Recreativo de Huelva, Girona, Real Unión de Irún y Salamanca para que perdieran sus partidos contra el Hércules a cambio de dinero. Dos de esos equipos aceptaron la oferta de Ortiz.

Las escuchas telefónicas ordenadas por un juez de Orihuela (Alicante) para investigar la supuesta adjudicación irregular de una planta de reciclaje de basuras a una de las empresas de Ortiz han sacado a la luz el supuesto intento de compra por parte del Hércules de cinco partidos en el tramo final del campeonato de Liga de Segunda División, que concluyó el pasado mes de junio con el ascenso a Primera de la Real Sociedad, el Levante y el Hércules. El conjunto alicantino logró su objetivo en el último encuentro, tras vencer a domicilio por 0-2 al Real Unión de Irún. La Fiscalía Anticorrupción ha pedido al Juzgado de Instrucción número 7 de Alicante -tras inhibirse el de Orihuela- que informe de las supuestas irregularidades a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y al Consejo Superior de Deportes.

Las grabaciones, según fuentes judiciales consultadas por El Confidencial, recogen varias conversaciones en las que Ortiz y dos directivos del Hércules, José León y José Candel, aluden al supuesto intento de compra de cuatro partidos. Uno de ellos, el disputado con el Córdoba el pasado 10 de mayo, se saldó con una contundente victoria alicantina por 4-0, después de que los directivos herculanos ofreciesen al conjunto andaluz una prima de 300.000 euros por perder, según consta en el sumario. Ante la negativa de la plantilla, Ortiz negoció entonces con el portero del Córdoba, Raúl Navas, que habría aceptado 100.000 euros a cambio de facilitar el triunfo del Hércules.

El quinto partido

El sumario judicial del caso Brugal no recoge, sin embargo, las negociaciones llevadas a cabo personalmente por Ortiz para amañar el resultado de un quinto partido de Liga, según han asegurado a El Confidencial fuentes muy cercanas a la RFEF. El máximo accionista del club alicantino ofreció en este caso a otro club de Segunda División -que las fuentes consultadas prefieren no revelar- una cantidad en metálico si se dejaba ganar muy superior a la que rechazó el Córdoba y a la supuestamente cobrada por el guardameta del equipo andaluz. Una vez cerrado el trato, el encuentro concluyó, según lo pactado, con la victoria del Hércules.

Pero no todos los intentos de Ortiz por amañar partidos fructificaron, según revela el sumario. En varias ocasiones, el dueño del Hércules se topó con la negativa de los clubes sondeados por la sencilla razón de que éstos ya habían sido primados económicamente por otros aspirantes al ascenso para ganar al club alicantino. Eso fue lo que ocurrió en el caso del Girona, según las fuentes de la RFEF consultadas: el conjunto catalán recibió una sustanciosa oferta del Betis por vencer al Hércules, que llegó tarde a la puja. El equipo andaluz, pese a todo, se quedó a las puertas del ascenso, al concluir el campeonato de Liga en cuarta posición, justo por detrás del Hércules.

La reforma del Código Penal, que entrará en vigor el próximo mes de diciembre, tipifica como delito el fraude deportivo, que prevé penas de entre seis meses y cuatro años de prisión, además de inhabilitación y multa, por "predeterminar o alterar de manera deliberada y fraudulenta el resultado de una competición deportiva". Pero, hasta que llegue ese momento, el amaño de partidos, como el presuntamente negociado por Ortiz en al menos cinco ocasiones, quedará impune. El Hércules, en cambio, podría llegar a descender de categoría si se demostrase que se impuso a sus rivales de manera fraudulenta. Pero la RFEF, que tiene potestad para aplicar esa sanción extrema, aún no ha tomado cartas en el asunto.

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