Gijón, multitudinaria cabeza de playa para el desembarco de Podemos
Unas 3.500 personas asistieron al primer gran mitin de la formación en Asturias, en el que Errejón, León, Suárez del Fueyo, Tania González y Lorena Gil hablaron de un "cambio histórico"
SÁBADO 09 DE MAYO DE 2015
El arenal de San Lorenzo, a la altura de la explanada del Naútico, se convirtió ayer tarde en la cabeza de playa del desembarco de Podemos en Gijón, Asturias y el resto de España. Alrededor 3.500 personas han asistido al primer gran acto de campaña en el Principado de la formación, que su "número dos", Íñigo Errejón, ha descrito como "un momento histórico". Consciente de que Asturias es una de las con mayores expectavias de Podemos, Errejón se desplazó a Gijón para arropar a los candidatos autonómico, Emilio León, y local, Mario Suárez del Fueyo, en el momento en el que, aseguró, "Asturias va a encabezar el cambio político de este país, con una primavera democrática en las autonomías a las que seguirá un otoño de cambio".
Envueltos en una retumbante fanfarria de campaña de aires entre épicos y ochenteros, con cierta dosis de los nervios propios del debutante en la organización e bajo el impulso de un coro ("¡Sí se puede!") que se repitió con frecuencia en el Naútico, los participantes en el mitin subieron a las ocho menos cuarto de la tarde al escenario en el que momentos antes habían actuado Anabel Santiago y Nacho Vegas y Al Altu la Lleva. Además de Errejón, León y Suárez del Fueyo, intervinieron en el acto la candidata de Podemos Asturies Lorena Gil y la eurodiputada asturiana Tania González. Todos ellos atravesaron la explanada del Naútico saludando a los asistentes antes de que Lorena Gil abriese las intervenciones ante un gran cartel con el lema de campaña: "Es ahora/Ye agora".
El vértigo de ganar
"Sois los que hacéis que me tiemble la voz pero nunca las piernas", comenzó Gil, que confesó que era su primer mitin y también "la primera vez" que asumía hasta tal punto un "compromiso político" destinado a "cambiar la Asturias de los Villa y los Rato" que "tiene los días contados". La siguió Mario Suárez del Fueyo, que inició su discurso en asturiano saludando a los manifestantes que en el mismo momento participaban en Oviedo en la manifestación convocada por la Xunta pola Defensa de la Llingua. "Durante muchos años hemos aprendido a resistir, y ahora tenemos que aprender, y seguramente tenemos vértigo, a ganar", proclamó, antes de repasar algunos de los puntos de un programa que aspira a "pasar de la indignación al cambio".
Arremetiendo contra "el Muselón", casi a la vista en el horizonte, y los planes de construcción para la Ería del Piles, en el otro extremo de la bahía, Suárez del Fueyo dio paso a una Tania Rodríguez "con todos los pelos de punta", y enarbolando un discurso basado en "la ética", la moderación salarial de los eurodiputados de Podemos y las "paredes de cristal" a las que aspiran "para todas las instituciones". La eurodiputada asturiana advirtió contra los "intentos de maquillaje" de los partidos tradicionales y apeló al "rescate ciudadano" y a "que sean los ricos los que se aprieten esta vez el cinturón".
Narrativo y parabólico
Aclamado como "presidente", Emilio León empleó en su discurso un tono completamente ajeno al habitual en los actos de campaña, distendido y narrativo, que empezó con una broma alusiva al mitin, a la misma hora, del PSOE en Gijón ("Nos ha llamado Pedro Sánchez para decirnos que esperemos un poco, que tiene gana de escuchar a Íñigo"), y siguió entre la anécdota y la parábola. Esta última se basó en una figura bien conocida del deporte asturiano --José Manuel Fuente Lavandera, 'El Tarangu'-- y la devoción de su abuelo por el legendario ciclista. León engarzó símil tras símil para emblematizar en la figura de "un asturiano que no se vende" (como no se "vendió" 'El Tarangu' al equipo Bic de Ocaña para dejarle ganar la Vuelta del 73), arremeter contra "Fernández [Javier] y Fernández [Mercedes]" y anunciar que "toca cambiar de equipo y de metas, llevando el manillar de la mano de la buena gente para que no se desvíe".
"La administración asturiana va a ser el kilómetro 0 de la lucha contra la corrupción y el fraude", pronosticó Emilio León, entre otras propuestas parauna Asturias que "todos vuelven a mirar", que está "a la cabeza del cambio" y que "vuelve a dar ejemplo". "Que nuestros hijos no tentan que esperar para ver dentro de treinta años una serie que se llame Cuéntame cómo cambió", concluyó León para dar paso a un Íñigo Errejón que consumió la mayor parte del tiempo sobre el escenario del Naútico.
El año del estirón
Su mensaje subrayó, por el lado de la épica, la "posibilidad de participar en un momento histórico", y recordó la rapidez del proceso iniciado "hace un años, precisamente en un acto en Oviedo que fue el primero en que empezamos a ver ilusión". El "estirón" de Podemos en Asturias fue el principio, para Errejón, de lo que llamó "nuestro año, el de la mayoría social y, el del cambio político".
El dirigente de Podemos diagnosticó la situación de "traición de confianza" y de "pactos rotos y promesas incumplidas" de los grandes partidos de la Transición. La acusación de "traidor a su gente y a su patria" que endosó a Rodrigo Rato fue especialmente aplaudida en un discurso en el que Íñigo Errejón reclamó "conocer antes del 24 de mayo todos y cada uno de los nombres" de los más de 700 dirigentes que el ministro de Hacienda admitió que se habían acogido a la "amnistía fiscal".
Errejón insistó en relativizar las particiones en izquierda/derecha, las "etiquetas" y los colores porque "están gastadas", aunque recordó que en Podemos "no renunciamos un solo palmo de nuestras esperanzas, pero sí decimos que algunos con canés rojos o azules han hecho fechorías contra la gente trabajadora".
El "número dos" del Partido reiteró, una vez más, la idea del "momento histórico", "uno de esos" --dijo-- "que no se repiten, en los que David puede vencer a Goliat". Criticando la escasa tasa de publicidad concedida a Podemos por la Junta Electroal Central, Errejón dijo, sin embargo, que "nos tenemos a nosotros mismos" y pidió a los asistentes "el compromio de contar todo esto" en su zona de influencia. "¡Ye agora!", concluyó, antes de que el cántico comunal del 'Asturias' de Garfias en la voz de Víctor Manuel cerrase el acto del Naútico.







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